B O T O X

Perdí el miedo al Bótox y el resultado fue éste…

 

Siempre he sido una mujer con una calidad en la piel bastante admirable. La verdad, es que hasta bien entrados los veinte no comencé a preocuparme por la salud de mi cutis hasta que un día “descubrí” las famosas patas de gallo. En ese momento me di cuenta no de que me estuviera haciendo mayor, sino de que tenía que comenzar a prevenir lo que el día de mañana ya sería un problema para mí: en lugar de patas de gallo, trincheras.

Hace cuatro años (ahora tengo 45), con el objetivo de reencontrarme con mi “yo” de antes y, además, para recuperar la calidad en la piel de la que siempre presumí, decidí informarme en Clé Maison acerca de algún tipo de tratamiento de rejuvenecimiento facial. El espacio me encantó, pero lo que más me impresionó fue la profesionalidad del Doctor que me atendió, el Doctor Díaz Huertas.

Me proyectó un objetivo bastante sencillo y real: corregir las arrugas de expresión con pequeñas inyecciones o fillers. Cuando me detalló el protocolo de trabajo llamado Regress, reconocí rápidamente dos componentes: el ácido hialurónico y el Bótox. Sin lugar a duda por el ácido no tuve problema, siempre había leído que es el mejor aliado para hidratar la piel por dentro. Lo que me alarmó fue el Bótox. Siempre tuve una visión muy “tétrica” y oscura sobre esta toxina, ¡y con ese nombre!, ¡toxina! En fin, que empecé a abordar con preguntas al doctor…

La verdad es que me comentó que en pequeñas (mínimas) cantidades el Bótox es un gran aliado para obtener el rejuvenecimiento facial. Justificó cada uno de los pinchazos, me pintó sobre la cara el punto exacto donde inyectaría, la cantidad y lo que obtendría como resultado: inmovilizar temporalmente una zona localizada muy pequeña para disimular o corregir una arruga. La verdad es que su explicación fue tan natural, que mi miedo iba decreciendo conforme imaginaba el resultado final…

Ha pasado un mes desde mi primera intervención y en este momento, me encuentro dentro de lo que llaman un Cuento Personal de Belleza, donde durante tres meses, volveré a retocarme si es necesario, estoy asesorada por todo el equipo de la clínica, el doctor me llama y se preocupa por mí y además, favorecen el resultado global de los fillers con protocolos de trabajo propios basados en la obtener la mejor calidad y salud en la piel, un complemento que echaba de menos en otros centros. Esta línea de trabajo Regress ha conseguido combinar muchas cositas factores que sí han conseguido que de una vez por todas, aportarme resultados reales y duraderos.

Estoy muy contenta y desde que me veo así, me cuido mucho más y tengo mis protocolos de trabajo de cuidado y belleza personales que hago en mi casa antes de irme a dormir y antes de ir a trabajar. Agradezco mucho vuestra ayuda y por eso he querido dedicaros estas palabras.

 

Nos vemos pronto, un saludo a todos.

 

 

Mª Ángeles Muñiz.

Guest Clé Maison.

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